miércoles, 1 de junio de 2011

¿Me darías una oportunidad para conocerte mejor?
Este jueves un relato

Dos preguntas

¿Me darías una oportunidad para conocerte mejor? , ¿Me darías una oportunidad para que me conozcas mejor?
Entre esas dos preguntas se mueven muchos de los sentimientos de personas anónimas que diariamente se cruzan en nuestro camino.
Siempre moviéndose en el terreno de las relaciones personales,  sea sentimentales, de trabajo, de amistad, pero cuantas veces no dejamos aflorar la pregunta y nos quedamos sin saber cómo es realmente la otra persona o no dejamos ver cómo somos y echamos mano de ese escudo que todos tenemos en el cajón.
En nuestra sociedad nos enseñan a protegernos,  ser trasparente es peligroso,  entrar demasiado en la esfera privada del otro, arriesgado, podemos inducir su huida.
Pero no deberíamos dejar de intentarlo, al menos en los límites que nos pone la sociedad, después de ese primer tímido paso quizás nos decidamos a traspasar esas limitaciones y logremos contestar afirmativamente a las dos preguntas.



Versión subtitulada en castellano: Creep (Radiohead)
Película: "Ils se marièrent et eurent beaucoup d'enfants"  
Dir.: Yvan Attal (2003)

Más Preguntas en la casa de GUS

21 comentarios:

  1. Mirándonos protegidos por un cristal, imagen distorsionada, barrera !somos tan frágiles!
    Besito muy cariñoso.

    ResponderEliminar
  2. Escondidos, protegidos,temerosos ,es normal somos desconocidos, lo desconocido da miedo. Para cambiar dar un primer paso, tender la mano y encontrar otra que apretar ¿no?
    Pues....
    Un abrazo Manuel.

    ResponderEliminar
  3. Este comentario ha sido eliminado por un administrador del blog.

    ResponderEliminar
  4. La relaciones interpersonales son dificles, mas para unos que para otros, pero te aseguro que por muy bien que te relaciones no por ello llegas a conocer lo que de verdad hay dentro de las personas, eso es otro mundo.
    Un besito

    ResponderEliminar
  5. El escudo no está en el cajón, lo llevamos siempre puesto, por si las moscas ...
    Nunca se termina de conocer a la gente, ni siquiera a uno mismo.

    Creep! el mejor tema de Radiohead, temazo.
    Un abrazo

    ResponderEliminar
  6. Si uno no arriesga, no gana, si no se anima a dar el primer paso, se perderá la experiencia de andar...es así la cosa y lamentablemente muchos se privan de intentar conocer al otro por miedo a sufrir o perder. Triste.

    Un abrazo.

    ResponderEliminar
  7. Conocer a otro no implica un riesgo sino te dejas conocer tú también. El problema comienza cuando uno se descubre y da "armas" a otro que las puede usar, o al contrario, todo va bien si te descubres y abres la puerta a alguien nuevo que va a hacer lo mismo y algo hermoso surge, a través del respeto y del conocimiento.

    Besito.

    ResponderEliminar
  8. Ayer mismo hablaba de eso y alguien me dijo un frase en francés que venía a decir, "Quien no arriesga no tiene nada". A lo mejor llega un momento que nos volvemos perezosos y nos cuesta implicarnos. Cerramos el círculo, nos volvemos conformistas, pues eso que... los tiempos cambian y las prisas mandan, una pena, sí.

    ResponderEliminar
  9. Eco,esa mochila que nos carga la sociedad desde que damos nuestros primeros pasos nos hace desplazarnos un tanto frenados.Sopesarla y evaluar si vale la pena es responsabilidad nuestra,desde ese momentos obseravremos las cosas de otra manera en mi opinion.

    saludazos desde la otra orilla

    ResponderEliminar
  10. Manuel, ¿te das cuenta de la cantidad de frases hechas que decimos al cabo del dia?

    Por ejemplo: -Encantado en conocerte...
    Sería mejor decir: Encantado en verte,¿ me permites que te conozca? Pero eso seria muy comprometido...
    Somos demasiado cagones (con perdón) es una pena...
    Muy bueno. Besitos

    ResponderEliminar
  11. Pués si, es verdad que ponemos límites en nuestras relaciones personales, porque pensamos que si nos conocen mucho y mostramos nuestras debilidades, la relación cambiará a peor; pero seguramente no será así.
    Un abrazo

    ResponderEliminar
  12. Pues a pesar de mi post, y desde mi punto de vista personal, te diré que algo que me han agregado los años (y ayer cumplí felíz uno más) he ido tratando de ir derribando la muralla que uno se va construyendo alrededor para mostrarme más yo y aceptarme más como ha dicho Maat en su blog. En cuanto a los otros, trato de estar dispuesta a conocer y aceptar lo que son, y en ese camino que voy, me siento reconfortada y a gusto. Pero claro, hay que seguir cumpliendo años, y abriendo la cabeza todo lo que se pueda...

    un fuerte abrazo, Manuel (prefiero que me conozcan y quieran como soy si no qué gracia tendría, jajaj)

    ResponderEliminar
  13. En la consulta de un médico o n abogado, ambas partes tratamos enseguida de darnos a conocer. La mera presencia sudle ser bastante.
    Pero la comuncación se hace, sin embargo complicada según transcurre tiempo.
    Cuando niño, la aversión que uno ha sentido hacia alguno de sus compañeros, la razona. Y la que te tienen otros, te pilla muchas veces de improviso, sin que llegues a entender del todo sus motivos.
    Aceptar ñas cosas tal cual vienen... sería lo más fácil si no fuera porque de llegar a conocersse algo se derivan consecuencias, a veces dolorosas.
    También afortunadamene, hay mucho que ganar.

    Tésalo

    ResponderEliminar
  14. veo dificil que todos se animen a lo mismo, porque sin dudas coincido con vos, esta sociedad nos prepara las defensas para no exponernos, como si exponiéndose las heridas resultaran mas intensas, cuando creo que no sería así... bueno, depende de muchas cosas no? sobre todo de contestarse esa pregunta uno mismo! un abrazo manu! buen relato juevero!

    ResponderEliminar
  15. tú, manuel, escribes, yo , a pensar.
    mientras me disponía a leer este jueves, me venían a la cabeza cuestiones como esta:
    ¿es más difícil entrar en el alma de una persona cuendo está de capa caída o cuando está en su salsa?
    considero que cuando está malita, ese escudo del que hablas, no existe. mientras que cuando está en su salsa, cuando está en la normalidad del día a día, cuando come, duerme, trabaja, hace el amor, etec, es cuando...uf, qué complicado es traspasar la puerta d euna persona¡¡¡
    medio beso.

    ResponderEliminar
  16. Todos tenemos nuestro "handicap"
    ..."Que tire la primera piedra aquel que..."
    Y se convierte en algo normal, leve, llevadero, imprescindible, es lo que se llama el otro YO.
    La trastienda que en penumbra recoge aquello nuestro que menos nos gusta y que sólo dejamos salir en momentos emocionalmente muy especiales.

    Abrazos

    ResponderEliminar
  17. Creo que la consciencia de nuestra propia fragilidad, es la que construye los muros que nos aislan en el plano de las relaciones interpersonales. El miedo a sufrir, el miedo a no encajar, el miedo al qué dirán, en resumen, son muchos los miedos que nos limitan en la relación con los otros. Sólo desde la aceptación de un cierto nivel de riesgo, podemos dar, recibir, compartir, proyectar en común, vivir con los demás.
    Un abrazo.

    ResponderEliminar
  18. Estoy totalmente de acuerdo contigo en que no debemos dejar de intentarlo. Muchas veces, el conocer gente nueva, enriquece. Lo que ocurre es que en los tiempos que corren, hay que ser cautos.

    Te dejo un abrazo.

    Maat

    P.D. Me acuerdo mucho de Medea y de ti. Valió la pena conoceros. ¡Palabra!

    ResponderEliminar
  19. A intentarlo y reintentarlo, que en cada pequeña cosa se nos va la vida... y lo grande por venir. De todos modos, aun con la decisión en la mano, y como dice un comentarios anterior, mejor ser precavido.
    Un abrazo desde Buenos Aires

    ResponderEliminar
  20. Solo nos dejamos ver con el cristal que que hay en nuestros ojos. sin profundizar por querer saber mas de esas personas que estan mas al margen de todos...si lo hicieran verian la sopresa que se llevarian.
    Magnifico hacia donde lo has llevado tu relato.
    Perdon por mi tardanza en entrar a dejar comentario pero ando con exceso de trabajo.
    Primavera

    ResponderEliminar
  21. Hoy en día importa muy poco conocer a la gente que nos rodea, al menos esa es mi impresión.

    También tendemos a etiquetar al primer golpe de vista.

    Según mi contrario, me abro muy pronto a los demás, pues yo soy de los/as que piensan que todos/as somos buena gente, hasta que me demuestren lo contrario y la verdad es que me llego muchos-demasiados chascos.

    Besos socializantes

    ResponderEliminar